Propuestas para combatir la violencia en el fútbol

10 03 2007

Os dejo un artículo que fue publicado en el diario El Mundo en el año 2003. Aunque ya haya pasado tiempo, creo que merece la pena hacerse eco de algunas de las propuestas a las que se refiere.

10 propuestas para combatir de frente la violencia en torno al fútbol

Apenas unas semanas después de iniciada la nueva temporada de fútbol, la violencia ha resurgido de forma más que inquietante: un hombre apuñalado en Langreo, un árbitro agredido y herido en Castellón, que debe suspender el partido, y sobre todo la trágica muerte en Santiago de Compostela de un seguidor del Deportivo a manos, al parecer, de un grupo de hinchas radicales de los mismos colores que estaban apaleando a un joven. En este caso, y de confirmarse que las características del golpe que acabó con la vida de Manuel Ríos demuestran que su autor conocía las artes marciales y la peligrosidad de un impacto seco en el hígado, podríamos encontrarnos ante un delito doloso, de suma gravedad. Crece hoy la alarma por la multiplicación de los casos de violencia en torno a los estadios. Son reflejo, no del deporte en sí, sino de un problema social y cultural profundo y de comportamientos criminales que buscan la magnificación y el amparo de las masas enardecidas de seguidores del deporte. Por eso proponemos:

1. Instruir desde la Fiscalía del Estado a las fiscalías territoriales para que soliciten siempre la condena máxima posible dentro de la tipificación penal que corresponda a cada acto: el ambiente de violencia y fanatismo debe ser un agravante, y los hooligans deben saber que el peso de la ley caerá sobre ellos de forma inmisericorde. En el caso de Santiago de Compostela, el homicidio podría ser por imprudencia, pero si se llega a calificar de doloso, podría acarrear una pena de hasta 15 años de cárcel.

2. Acelerar la modificación del Código Penal -actualmente en el Senado- en la que se tipifican como delitos, y no ya faltas, una serie de conductas violentas en los acontecimientos deportivos (y otros espectáculos de masas). Los atentados contra la paz pública (invasiones de campo con lesiones, destrozos en las propiedades, invasiones peligrosas de la vía pública) se castigarán con prisión de hasta cuatro años, además de la prohibición de asistir a esos espectáculos durante otros tres.

3. Declarar de alto riesgo todos los partidos de rivalidad regional (en el Compostela-Deportivo no se había hecho así), y, como consecuencia de ello, incrementar fuertemente el dispositivo policial.

4. Crear una unidad operativa -ya que en la actualidad no existe- de la Policía Nacional, especializada en la lucha contra desmanes de los grupos radicales.

5. Reformar la Comisión Antiviolencia de forma que, o bien no participen los clubes en ellas, o bien lo hagan en una proporción claramente minoritaria: la experiencia muestra que, cuando los clubes son -como ahora- jueces y parte, esa comisión se vuelve mucho más tolerante.

6. Elaborar, como en otros países, un censo informático, amplio y siempre puesto al día, de miembros de grupos radicales con antecedentes de violencia y retenerlos en comisaría durante los encuentros de sus equipos.

7. Establecer un control policial -similar al que se realiza para luchar contra la pornografía infantil- de los contenidos de las páginas web de los grupos radicales, ya que a menudo las batallas campales y demás actos vandálicos son convocados a través de ellas; también se reta a los seguidores de otros clubes, como sucedió antes del partido Castellón-Valencia.

8. Acentuar la lucha contra los grupos violentos en el seno mismo de los clubes profesionales, mediante la adopción de un reglamento de la Liga que especifique que se prohíbe cualquier tipo de ayuda o protección a esos grupos. Paralelamente, los clubes deberán fomentar y, si es necesario, subvencionar a los grupos juveniles no violentos que pueden recuperar a esa parte de las bandas radicales que no pretende primordialmente ejercer la violencia, sino que desea sinceramente respaldar al equipo.

9. Clausurar cualquier estadio cuando los actos graves de violencia se desarrollen en su interior, de forma inmediata, suprimiendo las posibilidades de aplazar el cumplimiento de la sanción (el Barcelona lleva casi un año soslayando una clausura del Nou Camp).Además, los partidos en campos clausurados deberán celebrarse, como en Italia, a puerta cerrada y sin televisión, para que el castigo a los clubes que no impiden la violencia incluya una merma económica real.

10. Ampliar la zona de control de la violencia, estableciendo una responsabilidad compartida, a un perímetro alrededor de los estadios -en particular, los situados en los cascos urbanos-, que es donde la mayoría de las agresiones más graves se está produciendo. La Liga y a la Federación deberían habilitar una partida presupuestaria extraordinaria para contribuir a costear el aumento de las medidas de seguridad, destinando a ello parte de la recaudación de las quinielas.

Fuente: El Mundo 09-01-2003


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: