Fichajes invernales del Valencia

19 01 2008

Banega

Éver Banega (Rosario, Provincia de Santa Fe, Argentina, 29 de junio de 1988) es un futbolista argentino que juega como centrocampista en Valencia Club de Fútbol.

Comenzó a jugar a futbol en la escuela futbolística Alianza Sport de Rosario. El partido de mayor rivalidad del club era el disputado contra el Grandoli donde en aquella época jugaba Lionel Messi, contra el que se enfrentó en alguna ocasión

A la edad de 12 años comenzó en las categorías inferiores de Boca en la posición mediocentro defensivo. En 2006 Alfilo Basile se percató de su habilidad y le permitió entrenar con el primer equipo al cual se sumó un año después.

Debutó en la primera división argentina el sábado diez de febrero de 2007 en el torneo Clausura  contra Banfield,  partido que terminó con la victoria de Boca por 4-0.

Previamente, disputó el campeonato sudamericano sub 20 celebrado en Paraguay. Argentina   obtuvo el segundo puesto del torneo por detrás de Brasil, logrando así  la clasificación al Mundial sub 20 de Canadá y a los Juegos Olímpicos de Pekin 2008. En esa competición sufrió una pequeña lesión, pero pudo jugar la fase final del torneo. El periodismo deportivo lo suele considerar como el sucesor de Gago en Boca.

El 15 de abril jugó su primer partido Boca Juniors – River Plate, que terminó empatado a un gol.

El 20 de junio se consagró con su club campeón de la Copa Libertadores 2007, jugando las finales contra el Gremio con los resultados 3-0 y 2-0 a favor de Boca.

A principios del año 2008, el Valencia obtuvo su traspaso por 18 millones de euros para el nuevo proyecto de Ronald Koeman.  El propio Éver reconoce que llegar a Europa, y además en un club como el Valencia es lo que siempre había soñado.

 

Maduro

Hedwiges Maduro (Almere, Flevolanda, Países Bajos, 13 de febrero de 1985), futbolista holandés. Su primer equipo fue Ajax de Amsterdam.

Centrocampista muy defensivo, se inicia en el Ajax en las divisiones menores, hasta que en 2004 llega al primer equipo, ganando varios títulos, entre los que destacan  la copa y la supercopa de Holanda.

El 18 de enero de 2008, el ficha por el Valencia por las próximas 4 temporadas y media. El traspaso asciende a una cantidad cercana a los 2’5 millones de euros.

Ha sido internacional con la Selección de fútbol de Holanda  en 12 ocasiones. Fue elegido para disputar el Mundial de Alemania 2006, llegando a disputar algunos minutos. Es campeón de Europa sub 21 con la selección de su país.





Una de cal y otra de arena

6 11 2007

Vaya revuelo se ha montado con las palabras de Schuster. Cierto es, que el alemán no ha estado muy acertado con sus declaraciones, pero de un tiempo a esta parte, la prensa no pasa una al entrenador del Real Madrid.

Schuster fue elegido casi por unanimidad. Casi todos los periodistas vinculados a la información del club merengue daban por buena su llegada. Era un tipo sencillo, un entrenador que podía cambiar la situación del equipo y alguien con las ideas claras respecto al fútbol de sus equipos.

Desde el momento que llegó, no ha parado de recibir palos. Su equipo ha jugado a rachas. Es capaz de asombrar con los partidazos contra el Atléti, el Villarreal o el Valencia o defraudar al más pintado con los partidos de Zorrilla o Sevilla. Algo parecido le ocurrió a Rijkaard. Su primera temporada en el Barça fue un suplicio. Criticas y más criticas durante la mayor parte del campeonato. Después, todos sabemos lo que ocurrió. Dos Ligas y una Champions. Un bagaje que ya lo quisieran muchos para sus equipos. Esto viene al caso, porque creo que Schuster merece una oportunidad. El Madrid tiene una base importante que Capello legó la temporada pasada, pero un cambio como el que pretende Schuster  no es cosa de un día. En vez de dejarle trabajar tranquilo, se le está presionando como al que más y se le está sacando de sus casillas.

¿Se equivocó? Claro que si, pero todos nos equivocamos alguna vez. ¿Quién no ha tenido una salida de tono cuando las cosas no han ido bien? Entiendo que se le pueda sancionar, pero ya me parece excesiva la campaña antischuster que existe estos días en la prensa catalana y, sobre todo, las palabras de algún político de ahí arriba que pide una sanción para el alemán.

Entiendo que el trabajo de los periodistas que siguen al Madrid es realizar valoraciones sobre el juego del equipo y plantear las carencias y los fallos al entrenador. Igual que cuando el Madrid arrolló al Valencia todo fueron elogios, ahora después de la derrota de Sevilla todo son críticas. No debería ser así ni para lo bueno ni para lo malo. Antes del partido de Valencia el Madrid había demostrado sus carencias y está claro que en tres días no se arregla este problema. Lo que pasa es que nos gusta emocionarnos demasiado rápido y tirar las campanas al vuelo y claro, en cualquier momento nos llevamos el batacazo…¡mira que estamos acostumbrados a que la Selección nos haga esto!

A pesar de todo esto, creo que Schuster también tiene razón. No se le puede juzgar partido a partido. El trabajo hay que verlo a largo plazo y pasar del estilo de Capello al suyo, no es tarea de un día ni de dos. Hay que dejarle trabajar. Ya llegará el momento de valorar su actuación y la del equipo. Eso si, no debe exculparse y negar lo que dijo este pasado fin de semana.